Respecto a una instalación convencional, el sistema KNX ofrece las siguientes ventajas:
Reducción de la línea de 220 V AC, a favor de una línea de baja tensión de seguridad, de 24 V. Esto implica, entre otras cosas, una reducción del peligro de incendio, un aumento de seguridad de la instalación, y una disminución de la radiación electromagnética.
Mayor simplicidad de la instalación. Se acaba con los complejos entramados de cables y empalmes que requieren los conmutadores, cruzamientos, etc. Todos los pulsadores van conectados a los dos hilos del bus, y la relación entre éstos y los actuadores se define mediante software.
Facilidad en las ampliaciones y flexibilidad. Una instalación convencional permite pocos cambios, y requiere siempre un recableado ante ampliaciones o modificaciones de uso. Una instalación tipo bus permite cambios de uso con solamente una reprogramación de algunos componentes, y las ampliaciones son generalmente sencillas de llevar a cabo, si se ha dejado el cable de bus previsto.
Como inconveniente se puede citar que los componentes son más caros, lógicamente, que los mecanismos convencionales.
Domótica en Edificios Residenciales
Domótica en Edificios Administrativos
Control de Iluminación con KNX
Control de calefacción, aire acondicionado y energía solar
Automatización del riego automático
Automatización de edificios inteligentes
Detección de incendios con KNX
Automatización de naves industriales
Seguridad domótica y cámaras cctv