Control de calefacción

En el control de clima el ahorro energético es un factor clave. La experiencia demuestra que tanto en viviendas como en edificios se deja la calefacción encendida durante muchas horas, incluso por la noche, para encontrar una temperatura agradable a la mañana siguiente.

 

 

Gracias a la domótica podemos tener un sistema de calefacción y aire acondicionado automatizado que regulará la temperatura de forma automática en cada habitación u oficina en función de si esta está ocupada o no, y en función de las condiciones de humedad y temperatura del interior de cada habitación.

 

Además con un sistema de domótica la calefacción o las unidades de aire acondicionado están comunicadas con otros sistemas como son las ventanas, persianas e iluminación, de manera que pueden regularse en conjunto con el clima. Por ejemplo, se pueden abrir las persianas de una habitación automáticamente para que dejen pasar más luz y calentar así la habitación ahorrando costes de calefacción. Del mismo modo podemos apagar la calefacción de una habitación si se detecta que se ha dejado abierta una ventana y así evitar tirar el dinero por la ventana.

 

No debemos olvidar que la calefacción y el aire acondicionado abarcan un 48% del consumo total de la energía de un hogar. Y que con la domótica podemos reducir este gasto en algunos casos a la mitad.